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Una vez establecidos los objetivos y metas de la empresa, así como la línea a seguir, es preciso realizar aquí una fusión de todos los estudios previos en lo que será un compendio de aspectos financieros y económicos del proyecto. Éstos no son otra cosa que una especie de presupuestos generales de la empresa abarcando las ramas de producción, inversión, financiación o tesorería entre otros muchos. Deberá contener información sobre los fondos que serán necesarios en un principio y en el transcurso vital de la empresa para el desarrollo de su actividad, sobre las posibles fuentes de financiación que nos ayudarán a llevar a cabo la iniciativa, la determinación de la estructura financiera de la empresa, las previsiones anuales que se tienen acerca del plan de tesorería y balance, las cuentas de explotación, etc.

PLAN DE INVERSIONES INICIALES

En todo estudio económico deberemos abordar aspectos como el del plan de inversiones inicial, teniendo en cuenta que todos los fondos pueden dividirse en inmovilizado material y activo circulante. El primero comprende cualquier elemento tangible de un proyecto de inversión: terrenos (se adquieren al principio), edificios (también al inicio y antes de llevar a cabo el estudio de viabilidad), maquinaria y utillaje (se adquieren después de la compra de los dos anteriores normalmente), elementos de transporte (estos necesitarán reposiciones en plazos intermedios) y otros elementos tales como las patentes, las concesiones administrativas o las marcas comerciales; el segundo estará compuesto por todas las inversiones destinadas a financiar el proyecto tales como inversiones en materiales, productos semiterminados o terminados y embalajes. Las inversiones destinadas a financiar las ventas a clientes quedarán recogidas en las “Cuentas a cobrar”, así como la financiación de proveedores y acreedores irá en “Cuentas a pagar”. La tesorería comprende el dinero con el que la empresa cuenta para el desarrollo de su actividad, se encuentre éste en cajas o bancos.

PLAN DE FINANCIACIÓN

Los recursos de que la empresa dispone para financiarse pueden ser propios, aportados por terceros o provenientes de ajenos a la misma. Los propios son generados por los accionistas o socios con el objeto de cubrir posibles contratiempos o imprevistos, los obtenidos por terceras personas quedan establecidos bajo compromiso de devolución en una fecha estipulada, y finalmente los fondos aportados por personas ajenas son las llamadas subvenciones, que no exigen devolución y suelen obtenerse de organismos públicos. Son éstos últimos los que se dividen en recursos a largo y medio plazo (duración superior a 12 meses) y a corto plazo (igual o inferior a 12 meses).

SISTEMA DE COBRO A CLIENTES Y PAGO A PROVEEDORES

Para no entrar en situación de déficit hemos de prever cual será el período medio de cobro y tenerlo en relación con respecto al período medio de pago.

PRESUPUESTO DE TESORERÍA

Hemos de tener en cuenta el saldo de la empresa, la solvencia que ésta pueda tener y acorde a ello estimar cuáles serán las necesidades de financiación y directamente en relación los presupuestos anuales. Esto nos permitirá sacarle más rendimiento al proyecto y hacer un cálculo aproximado del dinero que será preciso invertir.

PREVISIÓN DE LA CUENTA DE RESULTADOS

Como en todo negocio, también será imprescindible hacerse con una previsión de las distintas variables que comprende un negocio tales como ventas e ingresos, gastos directos e indirectos, de estructura, previsión del impuesto sobre Sociedades, etc.

BALANCE DE SITUACIÓN

Después de prever gastos del negocio hemos de realizar un balance que refleje la situación económica y financiera de la empresa. Para ello el balance debe estar compuesto por un bloque activo (que representa la aplicación de las fuentes de financiación) y otro bloque pasivo (o de fuentes de financiación provenientes de propietarios, de personas ajenas a la empresa o incluso de beneficios no distribuidos.

PUNTO DE EQUILIBRIO

Una vez aquí habremos de calcular el volumen de ventas estimado a partir del cual la empresa comenzará a obtener beneficios. Teniendo en cuenta de que existirán unos costes fijos (aquellos en los que incurre la empresa si o si), habrá otros variables que, como su propio nombre indica varían en función de la cantidad de ventas que se produzca.

RATIOS DE RENTABILIDAD

Los ratios van a indicar la rentabilidad que se espera obtener del proyecto y los dos más utilizados son el VAN (Valor Actual Neto) y el TIR (Tasa Interna de Rentabilidad). El primero calcula el valor de una inversión a partir de una tasa de descuento y previendo una serie de pagos futuros e ingresos. El segundo es la tasa de actualización que hace que el VAN sea igual a CERO, es decir, expresa las rentas porcentuales que se obtienen por cada capital invertido.

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